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Mostrando las entradas etiquetadas como personal

¿Y quién es él?

La siguiente pregunta si hiciésemos caso a la canción deberíamos saber responderla. Deberíamos saber en qué lugar se enamoraron de nosotras nuestras parejas. Pero ¿entonces?, ¿a que viene la pregunta acerca de quién es él?, si está claro, es mi pareja, el padre de mi bebé y en mi caso, el hombre con el que me casé. Conozco su grupo sanguíneo, su DNI, su historia biográfica, casi puedo saber lo que piensa la mayor parte de las veces. Pero desde que di a luz a mi hija, parece que aunque conservo la información objetiva, he dejado de saber quién es él. Ha dejado de ser el centro de mi vida. Al principio ni me di cuenta, con tanta novedad, sensaciones y responsabilidades nuevas, una no estaba para pensar en cómo está con su pareja. Pero conforme pasaban los meses y el rol de madre comenzaba a estar asentado, es cuando le veía entrar por la puerta de casa y me preguntaba extrañada qué es lo que había cambiado. Cuando antes deseaba verle para estar juntos, hablar y compartir momentos ...

Madre de la madre.

Hace unos días se celebró el día de la madre. Un día bonito, lleno de flores y chocolate, donde se recuerda la importancia que para cada uno de nosotros ha tenido esa figura, siempre asociada al amor, calidez, contención y apego. La madre es fundamental en el desarrollo de cualquier hijo. Se puede vivir sin madre, sí, pero no sin dificultades, más aún si no existe nadie que pueda ocupar ese lugar en los primeros años de vida, algo que a veces, desgraciadamente ocurre. Pero no quiero hablar de esos temas tan tristes hoy. Hoy quiero hablar feliz y orgullosa de Ella, de Mi Madre. Y es que gracias a cómo ella ha sido, soy yo hoy. Particularmente como madre. Al haber tenido a mi hija, me he dado cuenta de que gracias a cómo se ha comportado mi madre conmigo, me siento segura, confiada, capaz. Es de las pocas personas con las que no me he sentido juzgada al comenzar a criar a mi bebé, como comentaba en este post. Y eso que no es fácil. Las madres de las madres, cuentan con l...

Lo que no disfruté del embarazo.

Desde el momento en que supe que estaba embarazada , surgieron en mí varias emociones que me fueron acompañando los casi diez meses siguientes. Agradecí muchas de ellas, pero hubo algunas que hicieron que no disfrutara de ciertos aspectos del embarazo. Aunque realmente no fueron las emociones las culpables, fue mi forma de gestionarlas. No llegué a disfrutar del presente, del momento que estaba viviendo. Todo era, o mejor dicho me parecía, peligroso o preocupante. Sólo deseaba que pasaran las semanas para que naciera mi bebé y ver que todo había ido bien. No disfrutaba de las ecografías . Llegaba con tanto nervio por si me decían que algo no iba bien, que me costaba procesar la información. Cuando por suerte me mostraban que la niña estaba perfectamente, estaba tan cansada de la tensión acumulada que desconectaba del resto de la consulta. El tiempo que pasaba entre revisión y revisión lo vivía como una espera larga y me costaba estar tranquila. Siempre anticipando, siempre...

5 cosas que no me habían dicho antes de ser madre.

Escuché de todo: cuidado con las estrías, no vas a dormir nada, no tendrás tiempo para ti misma, tener un hijo es maravilloso, tener un hijo también es cansado... Pero hay cosas que he descubierto yo y de las que nadie me había hablado. Cosas personales, en este proceso nuevo y fascinante de ser madre: Que la preocupación sería mi nuevo estado constante. Adiós a la tranquilidad de tenerlo todo controlado. Bienvenido miedo a que mi hija sufra. Que todo aquello que me parecía importante se volvería de pronto intranscendente. Las prioridades cambian , incluso aquellas que pensabas que no iban a hacerlo. Que vería a mi pareja diferente. No había amor más grande que el que yo sentía por mi marido. Ahora hay otro amor más. Que cambiaría mi forma de ser. Donde antes me callaba si de defender mis derechos se trataba, ahora puedo gritar si hace falta para proteger los de mi hija. Que en la tarea de cuidar a mi bebé , sería ella la que sin saberlo, me estaba cuidando a mi. El c...

Miedo al llanto del bebé. ¿Y cómo paseamos? El descubrimiento del porteo.

Nunca había pensado que pudiera darme tanto miedo el llanto de mi hija. Cuando estaba embarazada, imaginaba que me daría pena y angustia escucharla llorar, pero el miedo no era una emoción que valorase como posible en esa situación. Sin embargo, desde la primera noche con ella, vivo condicionada con auténtico terror a su llanto. Recuerdo que esa noche lloró muchísimo, y nosotros, padres primerizos, aún en el hospital, llamamos a las enfermeras para que pudiesen valorar si a nuestra hija la pasaba algo. Unas te decían que hambre, otras que gases, otras que sueño...y que nos acostumbráramos que los bebés lloran mucho. Llegamos a casa tranquilos, pensando que con los trucos que nos habían dado podríamos dominar la situación, a saber: - Ruido blanco (vídeos varios de youtube). - Cogerla boca-abajo dándole calor en la tripita. - Ponerla al pecho. - Sacarle los gases. Disponíamos de muchos recursos para calmarla en caso de estallido. Yo no sospechaba que lo peor estaba por lleg...

Medio día cualquiera.

Nada como despertarse con la frescura y encanto del llanto de mi hija. Ese timbre que sólo ella sabe ejecutar tan limpiamente y que toca en lo más profundo de mi ser para que abra los ojos rápida y eficazmente. Y ahí estoy ya, incorporada y firme como un soldado, dispuesta a atenderla con la mayor diligencia posible. A partir de este momento soy una súbdita a las órdenes de una jefa. (Teta). Mirar el reloj es sólo un intento por sentirme acoplada a la sociedad en la que vivo y saber si son horas decentes para estar despierta o si tengo permiso para volver a intentar dormir. Son las 8. Mejor despejarme que luego la caída es más dura. Vamos a por el cambio de pañal. A veces me gustaría llevar la báscula de cocina al cambiador, para pesar esa maravilla de la ciencia, que soporta tanto líquido sin derramar nada. Desde luego, se nota que vivimos en el siglo XXI, ¡que innovación!. Vamos a ponernos a jugar un poco, saco la manta de juegos, desparramo juguetes por el suelo, el salón ya ...

¿Será Alta Demanda?

Dos semanas después de dar a luz empecé a darme cuenta de que había algo que no cuadraba en mi hija. Dormía muy poco, estaba siempre atenta a todo, con las piernas y los brazos en movimiento constantemente. Solían decirme cuando iba con ella por la calle que estaba muy espabilada y yo siempre contestaba "no sabe usted cuánto". Necesitaba siempre estar en brazos, conseguías dormirla después de un buen rato meciéndola y al dejarla en la cuna saltaba como un resorte, pero yo lo veía como algo normal, es un bebé, lleva 9 meses dentro de un útero calentito, ¿cómo no va a querer ahora sentirse arropada?. Tuvimos que aguantar (al igual que seguimos haciendo ahora) que buena parte de la familia nos advirtiera de lo peligroso que era acostumbrarla a estar en brazos. Sin embargo, lo que más me preocupaba no era su necesidad de contacto. Lo que me preocupaban de verdad eran sus pocas horas de sueño. Si con 1 mes un bebé debía dormir 18 horas, mi hija dormía 10 como muchísimo. Fue...

Bulto no deseado. Mi experiencia con el galactocele.

Mi hija apenas tenía 2 meses cuando comencé a notarme un bulto en el pecho derecho, en el cuadrante superior externo. La verdad que no suelo hacerme exploraciones (aunque se que debería), pero con la lactancia estaba muy concienciada en revisar que no se quedaran zonas duras que pudieran generar las temidas mastitis. Al principio no le di mucha importancia, con tanto cambio como había sufrido mi cuerpo, y con sólo 2 meses de lactancia, leyendo un poco de aquí y de allá, pensé que ofreciendo más ese pecho se solucionaría. Sin embargo pasaron las semanas y el bulto comenzó a crecer, a ratos era doloroso, pero en otras ocasiones no me molestaba. Sin embargo, la peque vaciaba perfectamente el pecho, se quedaba completamente blando, y el bulto seguía ahí. Mi preocupación comenzó a crecer, como el bulto... Acudí al ginécologo (uno muy recomendado ya que había atendido con bultos en el pecho a varias familiares con un diagnóstico muy acertado) que me exploró. No tardó ni 1 minuto ...